Sí, el hombre lo tiene
todo al alcance de la mano, y, como buen holgazán, deja que todo pase ante
sus mismas narices…Esto es ya un axioma…Es chocante que lo que más
temor inspira a los hombres sea aquello que les aparta de sus costumbres. Sí,
eso es lo que más los altera… ¡Pero esto ya es demasiado divagar! Mientras
divago, no hago nada. Y también podría decir que no hacer nada es lo que melleva a divagar. Hace ya un mes que tengo la costumbre de hablar conmigo
mismo, de pasar días enteros echado en mi rincón, pensando…Tonterías…
Porque ¿qué necesidad tengo yo de dar este paso? ¿Soy verdaderamente capaz
de hacer…
"eso"? ¿Es que, por lo menos, lo he pensado en serio? De ningún
modo: todo ha sido un juego de mi imaginación, una fantasía que me
divierte…Un juego, sí; nada más que un juego.»
Crimen y castigo de Fiódor Dostoyevski
Rodión Raskólnikov antes de cometer el crimen.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario